domingo, 6 de marzo de 2016

EL TEJO


Nuestro grupo se llamó el tejo viejo por el árbol que se encuentra en el Calar del Mundo, en el término de Riópar, encima de las Quebradas y junto a la Fuente del Buitre. Nos pusimos ese nombre porque fue nuestra primera excursión. La primera ascensión que hicimos al Calar.
Se trata de de un árbol milenario, maravilloso. Pero no es el único en este Calar. Hoy teníamos como reto encontrar otro de estos tejos milerarios increibles que todavía guarda este espacio natural. 
Mañana semidespejada y con nieve que se echaba de menos ya. 
Por cierto, esta vez las fotos son de Gonzalo. Bienvenido al grupo.
Subida por el Arroyo de Tus.



 



Por el Calar.


























Tejo encontrado y disfrutado.







 



                   






 Viendo estos ejemplares no es de extrañar que culturas como la celta veneraran a estos árboles y lo vieran como símbolo de vida eterna, de muerte y renacimiento. Su longevidad, su crecimiento lento, el que aparezca aislado, su forma única de crecimiento... todo ello le hace un árbol muy especial. 
Las ramas del tejo descienden hacia el suelo, toman raíz y forma nuevos brotes que crecen alrededor del tronco central. Son troncos separados, pero conectados que con el tiempo no se pueden distinguir del árbol original. 
El tejo es venenoso y carece de resina; su madera es dura y de color cobrizo; es dioico, es decir, macho o hembra; tiene bayas rojas comestibles, pero no la semilla que es venenosa para caballos, asnos o vacas, no así para corzos, jabalíes o aves.

miércoles, 24 de febrero de 2016

CIRCULAR POR BOCHE

Distancia: 10 km
Desnivel: 300 m.
Duración: 3 h.
Dificultad: Baja

Iniciamos ruta en Boche, con una calima cargante que no nos dejó disfrutar de las vistas.
Subimos por los Prados para tomar la pista hacia el Collado de las Carrascas. 
Vistas al Calar del Mundo nevado y a Moropeche y su Calar.
Almendros de camino al camino del Collado de las Carrascas.
Vistas de Moropeche y el Collado de las Carrascas
Avanzamos por la vereda de Siles, por campos de cultivo, el cortijo de Lucas Lozano, hasta la fuente y el Collado de las Carrascas. Desde aquí, y entre huertos ascendemos por la ladera del Ardal, dejando a mano derecha Barranco Judío hasta el Collado de Bochorna. En este punto tuvimos que olvidarnos de ir a Fuentes, la caza tiene sus prioridades y es mejor no arriesgarse.











Collado de las Carrascas
Antiguas hormas para el cultivo.













Llegamos al Collado










Fuente y balsa




Almuerzo reposado

Sorpresa durante el almuerzo










Aquí giramos hacia la izquierda para coger unos metros la carretera hasta el cruce del camino hacia la caseta de los forestales.






















Desde la caseta seguimos las cresta hasta una cueva, una de las curiosidades que nos encontramos. Siempre hay osadas que se atreven a asomarse a cualquier sitio.

Y de ahí hacia la Peña de la Hiedra donde cogemos el GR-68, antiguo camino de Yeste a Boche.